Durante siglos, el Caballo de Troya ha sido uno de los símbolos más reconocibles de la historia y la mitología. La gigantesca figura de madera que, según el relato clásico «La Odisea» de Homero, permitió a los griegos conquistar la ciudad de Troya ha trascendido generaciones y se convirtió en un ícono de la astucia, el engaño y la estrategia militar. Sin embargo, una nueva investigación invita a mirar este episodio desde otra perspectiva.
El escritor e investigador español Alfonso Mañas, autor del libro «La Odisea. La realidad tras el mito», sostiene que el famoso caballo nunca habría sido un caballo de madera, según relató en el Diario AS.
Basado en evidencias históricas, arqueológicas y filológicas, propone que el verdadero protagonista de la historia pudo ser un barco fenicio denominado Hippos, cuyo nombre significa precisamente «caballo» en griego y cuya proa estaba decorada con una cabeza equina.
Según su tesis, con el paso del tiempo esa referencia habría sido interpretada literalmente por Homero al recopilar antiguos relatos orales sobre la Guerra de Troya.
Filósofos griegos cuestionaban la viabilidad
La teoría no es completamente nueva, ya que desde la Antigüedad algunos filósofos griegos cuestionaban la viabilidad de construir un enorme caballo de madera capaz de ocultar guerreros en su interior.
A propósito de la película «La Odisea» del director y productor Christopher Nolan, el investigador Alfonso Mañas retoma esas dudas y plantea que un barco utilizado como ofrenda o botín de guerra resulta mucho más coherente con las capacidades navales de la época y con las costumbres del Mediterráneo oriental durante el siglo XII a.C.
Más allá de que la hipótesis llegue o no a imponerse entre los especialistas, el debate vuelve a demostrar la enorme presencia del caballo en la cultura occidental. Incluso si el célebre «Caballo de Troya» del libro de Homero nunca existió como animal de madera, su imagen ha permanecido viva durante casi 3.000 años, transformándose en una de las representaciones ecuestres más influyentes de la historia, capaz de inspirar libros, investigaciones, producciones cinematográficas y de mantener intacta la fascinación por el noble animal que ha acompañado a la humanidad desde tiempos inmemoriale
